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El dragón, animal fabuloso presente en numerosos mitos de casi todas las civilizaciones, es conocido en occidente el símbolo del mal y de las tendencias demoníacas. El es el guardián de los tesoros escondidos y como tal, el adversario que debe ser vencido para poder acceder a ellos. De hecho las obras de arte que representan a San Miguel y sobre todo San Jorge “Venciendo al dragón” atestiguan esta negra reputación…
 

En oriente, por el contrario, el dragón es simbólicamente más ambivalente y está presente en todo lugar: representa ante todo la POTENCIA, y más netamente la POTENCIA IMPERIAL; MAO dijo “… La cara del dragón significa la cara del emperador, el desplazamiento del dragón es el porte majestuoso del jefe; la PERLA del dragón, la cual se le atribuye en la garganta es el estallido de la palabra del jefe, la perfección de su pensamiento y de sus órdenes. No se discuten las PERLAS DEL DRAGÓN”.
Tan presente en la cultura china, el vocablo DRAGON encierra en materia de Feng-Shui, una definición extremadamente precisa: Un dragón LONG es un relieve que capta, condensa y vehicula a la superficie del globo terrestre la energía externa WAI-CHI o el ALIENTO COSMICO CHI.

 

En la geografía terrestre, las curvas sinuosas de las montañas son testigos de la circulación de un flujo de energía denominado CHI o QUI. La topografía debe ser interpretada para detectar estas energías y para medir su intensidad. La línea recta, los terrenos llanos serán símbolo de su debilitamiento, de su degeneración, mientras que los cambios de dirección, las elevaciones, las montañas, atestiguarán su regeneración. Debemos pues, buscar atentamente en el terreno las trazas de esos flujos de energía.
 

Pero no todas las montañas son dragones (LONG), los dragones son montañas recorridas por las venas LONG MAI que vehiculan los flujos de energía. Cuando hay un dragón hay una vena, el dragón sin vena no puede existir. La pulsación de las venas, el movimiento de los dragones y a su vez el dinamismo de las montañas, son los que garantizan la presencia de energía.
Los dragones son de mil formas y tienen diez mil aspectos, grandes o pequeños, de pié o agachados, gruñones o dóciles, escondidos o exuberantes; se sumergen y surgen, despegan y saltan.

 

La determinación de la fuerza de los flujos de energía se efectúa esencialmente por el análisis de las cadenas de montañas que son las manifestaciones concretas del dinamismo del universo.
 

La apreciación de las cualidades de un dragón, desde el punto de vista de su dinamismo energético, se sustenta en las dos direcciones del espacio: verticalmente, en las diferencias de niveles, pero también horizontalmente, en la riqueza de los cambios sucesivos de la orientación de las cadenas de montañas. Estas se considerarán con interés creciente si se alternan montañas, colinas, crestas, cuellos, picos, valles, llanuras, ríos, lagos… Una extensión de agua no es siempre una ruptura: puede disimular provisionalmente un dragón sumergido que resurge más adelante, más vigoroso todavía. Finalmente, las características de los lugares (SHUÉ) que engendran, confirmarán la fuerza de su energía.
 

El sitio (XUE): se puede traducir por agujero, gruta o cueva. Es la misma palabra que se utiliza en acupuntura para designar el punto donde debe de hincarse la aguja. Según el Libro del Mingtang puede definirse como: “El lugar donde el YIN y el YANG se armonizan y donde se condensa el CHI (energía, soplo vital) de las montañas y de las aguas”.
 

La formación del XUE designa los buenos sitios; los sitios sin XUE se consideran no favorables. El XUE mismo no tiene aspecto, es invisible para un ojo no ejercitado; sin embargo, su presencia es revelada por ciertas configuraciones del terreno y por los elementos que las componen.
 

El acto más importante de recorrido del experto en Feng-Shui (Fengshui xiansheng), es inicialmente escoger el sitio, donde puede implantarse una construcción. En este emplazamiento, a continuación, deberá escoger la orientación favorable, y por fin, armonizar las cualidades del sitio con las del edificio y con las personas que lo habitarán.
 

El feng-shui no considera todas las montañas como dragones, solo las que aseguran una continuidad de la transmisión de la energía: se les llama entonces “dragones” LONG. Se trata de todas las cordilleras que parten de la cumbre de una montaña importante.

 

ORIGEN DEL DRAGON

La primera etapa para detectar el dragón consiste en examinar su origen a través de la genealogía de las montañas: montaña gran ancestro, montaña ancestro, montaña pequeño ancestro o montaña principal, parientes, etc.

“Para buscar el dragón, debemos buscar primero sus ancestros. La gran raíz da abundancia de ramas y de hojas; la fuente profunda asegura un gran y largo curso de agua, de la misma manera, verificando las “montañas ancestrales”, se puede conocer la cualidad del dragón (próximo, lejano, largo, corto) y la importancia del CHI (ligero/pesado, ancho/delgado, y su fuerza).
Busquemos, pues, el origen del Dragón de Montealegre, guardián y protector de la ciudad de Ourense.

La montaña “gran ancestro” es la que se encuentra lejos aguas arriba del XUE y donde el dragón se levanta y donde nace la vena MAI. Es grande y alta, majestuosa y serena. “En la cima de una montaña “gran ancestro”, hay siempre nubes o brumas”. Si se busca una vena de dragón llena de vitalidad y de CHI, debemos mirar la cresta (dorsal del dragón) coronada de nubes y de bruma.

Geográficamente, hay que remontarse hacia la cordillera de Los Alpes para encontrar la montaña “gran ancestro”: el Mont Blanc con 4.807 m de altitud.

En la figura siguiente se aprecia claramente el origen del dragón y como se desliza serpenteando hacia el macizo galaico, pasando por Los Pirineos y por la Cordillera Cantábrica.

 

 

En esta foto se puede apreciar la espina dorsal de este hermoso dragón, con la cola en el glaciar y la cabeza en el Mont Blanc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La montaña “ancestro”: después de un largo recorrido del dragón, surge otra gran montaña, que se denomina “ancestro”. En nuestro caso,  la montaña ancestro es el Aneto situado en los Pirineos con 3.404 m de altitud. En esta foto se distinguen claramente varias partes del cuerpo del dragón, la cola hacia la cumbre Tempestades, la espina dorsal con el Aneto del cual salen dos miembros hacia la izquierda, el pescuezo en el Collado de Coronas y la cabeza con la cima Coronas, que como su nombre indica es la corona en la cabeza del dragón.

De ahí, partiendo en movimientos sinuosos, volando y corriendo, el dragón crea numerosas pequeñas montañas poco significativas, salvo una, que permite la continuidad con su condición de indispensable, ella es alta y distinguida, es la  montaña “pequeño ancestro”.

La montaña “pequeño ancestro” o la montaña principal: el dragón que surge de la montaña original “montaña gran ancestro” evoluciona en todas las direcciones creando pequeñas y grandes ramas. Resurge finalmente antes del xue en dos o tres “articulaciones”, lugares donde la cadena de montaña cambia de dirección, es la montaña principal. La montaña principal debe ser elegante y graciosa, excepcional y distinguida. La montaña pequeño ancestro es Torre Cerredo en la Cordillera Cantábrica con 2.648 m de altitud.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En estas fotos, se aprecia claramente la poderosa espina dorsal del dragón  formada por todas las cimas que se indican.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La vena del dragón continua descendiendo de esta montaña “pequeño ancestro” levantándose, agachándose, con un movimiento amplio o reducido, en línea recta o en curva; y, si en una de sus articulaciones surge una montaña  de similar importancia, dando lugar al nacimiento de varias ramas de venas MAI, denominada montaña de transito.
La montaña de transito es Peña Trevinca situada en la Serra do Eixo con 2.127 m de altitud.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez que la vena MAI desciende la montaña de transito, y antes del  “escondrijo de la tortuga legendaria”, se encuentra con la montaña denominada “pariente”, que en nuestro caso es Cabeza de Manzaneda en el Macizo Central Ourensán con 1.778 m de altitud.
El descenso de la vena del dragón bajo los parientes constituye a su vez “el embrión” y el nudo situado justo debajo se denomina “la gestación” (del embrión). Ambos están situados antes y después de la Cabeza de Meda (Concello de Xunqueira de Espadañedo) con una altitud de 1.321 m.

 

 

En términos de Feng-Shui, existe una variedad considerable de dragones, cuidadosamente clasificados en una verdadera nomenclatura de FORMAS DEL RELIEVE.

Para un experto en Feng-Shui, la MONTAÑA/DRAGÓN está considerada como un animal vivo; podemos y debemos distinguir una o varias cabezas”, “MIEMBROS”, “VELAS”, una “ESPINA DORSAL”, etc…

Conociendo la dirección de las aguas, y es muy importante en materia de Feng-Shui, conocemos también la dirección adoptada por una parte del “ALIENTO VITAL“. La otra parte es “canalizada” de lo que se debe llamar “Dragones”, red estructurada por las cadenas de montañas, sobre todo las más importantes (Alpes, Pirineos, Cordillera Cantábrica, Serra do Eixo, etc…).

Para ser benéfico hacia el o los lugares “resentidos”, el cuerpo del dragón debe elevarse desde este sitio hasta la montaña Gran Ancestro (y no a la inversa), y sus miembros deben abrazarlo.

Las formas generales de la montaña (Lomo, miembros, velas del dragón) deben ser equilibradas y simétricas: sin discontinuidades mayores, sin formas atormentadas, de líneas divisorias que no rodean el lugar…, porque en este caso, el dragón se denomina “Enfermo”, “Miedoso”, e incluso “Mortal”.

Los miembros (ZHI-JIAO) y las velas (RAO-ZHAO), líneas divisorias que acompañan al cuerpo principal, deben ser de gran calidad: “… Los miembros del dragón son como las ramas para un tronco de árbol. Las velas señalan todas las cimas que surgen de sus miembros. Los miembros de despliegan largamente, se elevan, se agachan, prosperan, se despliegan como grandes parapetos o cortinas…, las nubes que los acompañan y las brumas que los protegen. Son signos de CHI fasto según se indica en el Tratado del DI-LI.

El “ALIENTO VITAL“ CHI no puede circular correctamente a menos que se acumule a lo largo de la vena del dragón en tres principales pasajes:

 

  • Los “NUDOS DE CHI”, ESTRANGULAMIENTOS DE LA LÍNEA DE CRESTA.
  • Las “ARTICULACIONES”; sitio donde la cadena de montañas cambia de dirección.
  • Los picos cuya importancia es considerable porque “… es el lugar donde se revela la esencia del dragón. En un verdadero dragón, encontramos siempre picos hermosos, y con picos hermosos se encuentran siempre sitios fastos” (Libro del MING-TANG).

Estos son los principales indicios que permiten identificar los dragones (LONG) en el paisaje.

Recordemos que los dragones no son más que una especie de “contenedor”, y que el “contenido”, es decir, el “ALIENTO VITAL“ CHI o “ALIENTO EXTERNO” (WAI-CHI) en circulación en la superficie del globo terrestre toma una “cualidad” variable en el tiempo y en el espacio, en función de sus “pulsaciones”, las “SEIS ENERGIAS CELESTES”  (LEOU-TCHI) y los “CINCO AGENTES TERRESTRES” (WU-HSING).

Panorámica de 180º de Ourense donde se aprecian claramente los elementos propios del Feng-Shui:

 

De la “gestación” surge precisamente el “escondrijo de la tortuga legendaria”, también llamado “feto” que corresponde con el alto de Montealegre con 474 m de altura. Y lo que está bajo este “feto”, lo que constituye finalmente el XUE, se llama nacimiento, como un recién nacido salido del útero.

El sitio en tanto que lugar de construcción se denomina XUE en términos de Feng-Shui. Su significado es agujero, caverna o también gruta, madriguera. Para el Feng-Shui, se trata sin ambigüedad de un punto situado más o menos a la superficie del suelo, punto donde el aliento CHI se acumula.

En Ourense, la playa del XUE se localiza en la explanada donde se levanta el antiguo Monasterio de San Francisco, dominando la ciudad y con la catedral de San Martiño de Tours a sus pies.

En esta fotografía de mediados del siglo pasado, se aprecia claramente la bajada en pendiente desde la cabeza del Dragón hacia la terraza que domina Ourense con el antiguo Monasterio de San Francisco indicado con el número (1), las torres de la catedral, al fondo uno de los brazos del Dragón de Montealegre coloreado en verde y con la letra (a) en azul, las fuentes de As Burgas.


Fotografía del Monasterio de San Francisco cuando era cuartel militar. La Vena del Dragón serpenteaba debajo de la iglesia para salir en dirección hacia la catedral. Hoy la iglesia se encuentra en el Parque de San Lázaro y en su lugar se encuentra la entrada al claustro.

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